Ocho horas dan para mucho más de lo que parece sobre el papel. Esto es lo que pasa, hora a hora, en una jornada de iniciación de conducción 4x4.
9:00 — Café y papeles
Se llega, se firma la inscripción y se toma un café. Cinco minutos de presentación: quién es quién, qué coche trae cada uno y qué espera del día.
Con ocho personas da tiempo a que todo el mundo diga algo, y eso ahorra media mañana.
9:30 — El coche, parado
Antes de arrancar se da una vuelta al vehículo. Ángulos de ataque, ventral y salida: por qué ese parachoques toca antes que la rueda.
Y dónde están los puntos de amarre que aguantan, y cuáles solo sujetan la carrocería.
Es la parte que más gente esperaba saltarse y la que más se cita al final del día.
10:00 — Pista ancha
Primeras vueltas. Posición al volante —pulgares fuera del aro, que un golpe de dirección en piedra los rompe—, mirada lejos, marcha larga y velocidad constante.
Aquí se trabaja la transferencia de pesos: frenar antes de la irregularidad, no encima. Suena elemental y cuesta un par de vueltas interiorizarlo.
11:30 — Pendientes
Subidas y bajadas de fuerte inclinación. Se sube con decisión y sin cambiar de marcha a mitad; se baja con reductora y sin tocar el freno, que es lo que a todo el mundo le cuesta.
Se hace de uno en uno, con el resto mirando desde fuera. Se aprende tanto viendo como conduciendo: desde fuera se ve el error, desde dentro solo se siente.
13:00 — Comida de campo
Se come en la finca. Cuarenta minutos, no más, porque la tarde es la parte buena.
14:00 — Barro y baja adherencia
La zona que no se seca en todo el invierno. Se entra a ritmo, se sale a ritmo, y si el coche se cruza se corrige con la dirección y no con el freno.
Aquí es donde alguien se queda clavado. Siempre. Está previsto: es la excusa perfecta para la siguiente hora.
15:00 — Sacarlo de ahí
Recuperación. Se monta el cabestrante de verdad, con polea de reenvío para reducir el tiro y manta encima del cable. Zona de exclusión marcada y una sola persona dando órdenes.
También planchas y gato hi-lift, con la advertencia que toca: el hi-lift manda gente al hospital todos los años cuando se usa mal.
16:30 — Vadeo y trialera
Un paso de agua para trabajar la entrada lenta y la ola de proa, y una trialera de piedra donde el coche apoya en tres ruedas y se entiende, por fin, para qué sirve el bloqueo.
17:30 — La vuelta, y repaso
Última vuelta encadenando todo lo del día, cada uno a su ritmo. Después, quince minutos de repaso: qué salió, qué no, y qué mirar en el coche antes de la próxima salida.
18:00 — A casa
Con las manos sucias y una bolsa de ropa que huele a barro.
Antes de venir, mira qué llevar y las fechas abiertas.
